40 Y TANTOS
APOYADO, PERO NI TANTO.Después de esperar durante toda la mañana a @rodrigohinzpeter, para ver el capítulo grabado de su serie favorita por estos días (40 y tantos), @sebastianpinera se sentó en su amplio sillón de su oficina, y accedió a su página de Facebook y de Twitter, porque hace días que no registraba ningún comentario. Quiso @ladivinaprovidencia que, por esos azares de la vida, la puerta se quedara entreabierta, para que así, como que no quiere la cosa, @rodrigohinzpeter apareciera por el pasillo, y, como su jefe se lo tenía ordenado, dar la señal de que traía el esperado capítulo. Así, le hacía señas con los dedos: le mostraba cuatro dedos y después cinco. Pero @sebastianpinera, cual empresario doctorado en Harvard, era muy habilidoso con las matemáticas, por lo que se dio cuenta de inmediato que la señal indicada con los dedos no coincidía con la sumatoria de 40; y se preguntaba, "¿Le habrán cambiado nombre a la serie, y ahora se llama 45?"
Por lo tanto, no tuvo más remedio que salir al pasillo de Palacio, y encarar a @rodrigohinzpeter con un fuerte:
-¿Me estai hueveando?
-No, jefazo, le estoy diciendo que este mes sacó 45.
-¿45? ¿Y de qué?
-¡De aprobación pública, así lo dicen las encuestas...!
-¡Ah!, ¿y trajiste el capítulo de la serie?
-Aquí está, como usted lo quería...
-¡Ay, 40 y tantos...!
-Apoyados, pero ni tanto...
-Bueno, ya llegaremos a los 60... Espérate unos meses más...
-¿Qué va a hacer, jefazo?
-¡Sht! ¡Tú sabí, hueón! ¡Se cuenta el milagro, pero no el santo!
-Maduros, pero ni tanto...
-¿Y para qué decís eso, hueón?
-Es que rimaba...
-Ya te estai poniendo chupamedias... Prende el plasma, mejor...



