Saturday, October 29, 2005

PUNTO DE VISTA DE OTRO PUNTO DE VISTA.

Muchos representantes de la atmósfera bloguera han preferido saltarse la regularidad de un tema trascendental, social, para expresar algunas vivencias personales que le atañen a uno mismo y a otros; en mi caso, esta es la ocasión. Durante esta semana, quienes acostumbran visitar esta página Web, se habrán dado cuenta de que mantuve el tema de los “Santos de carne y hueso”; en un primer momento, estaba pensado así, porque es una entrada extensa, que merece ser leída con detenimiento, lo cierto es que debido a sucesos de otra índole, anduve alejado de este medio de expresión, tal vez, para empezar a analizar otro sector: el de las vidas truncadas por deseos de surgir que, de algún modo, están amparados en la incertidumbre. Pecaré de entrometido en esta parte, ya que les voy a contar una vida distinta a la mía, que es necesario hacerlo, para que tengan una idea general del asunto. Conocí, hace más o menos dos meses, a un amigo, quien trabajaba en un lugar de gran prestigio en el país (quiero callar los datos específicos, para evitar posteriores problemas), de garzón, en donde le pagaban un sueldo base, además de las propinas correspondientes. Durante ese transcurso, él me contaba que estaba reuniendo dinero para irse del país, a un crucero en Miami (por medio de la colaboración de una prima que tiene vínculos con personas de UNICEF, quienes dan algunas facilidades para viajar), volver a Chile, dar un pie para su departamento propio y estudiar una carrera aliviado del trabajo extremo; sentirse, de alguna manera, realizado (conozco casos cercanos de que esta especie de sueño es posible). Hasta aquí todo parece estable; sigue en ese empleo; después comenta que le hacen un contrato, en el que le amplían el sueldo, el horario es más extenso, pero con la posibilidad de trabajar casi todos los días (antes tenía tres días libres en la semana, lo cual le servía poco); se sentía contento. La diferencia ocurre a las dos semanas siguientes; de un momento a otro, me dice que renunció de ese sitio, que se sentía algo cansado, y que entraría a un local de venta de ropa en un conocido sector comercial (también prefiero omitirlo), junto con tres familiares. Algunos de ustedes pueden estar pensando que esta historia es de lo más común, e incluso, un reto al destino, creer en sí mismo, tratar de salir adelante. Pasa que eso puede ser en una persona que cuenta con grandes recursos (él posee pocos), que puede irse a la segura al arriesgar un capital importante, y, sobre todo, si lo que se adquiere es para uno mismo; es decir, que la familia (o él) haya comprado el local, por ejemplo. Es todo lo contrario: los espacios son arrendados ($400.000, que equivale al mes de arriendo y al de garantía, que, en su caso, él pagó de manera individual; los parientes hicieron lo mismo con el local que les corresponde), debieron pagar una buena cantidad para hacer la Constitución de Sociedades, Extracto y Publicación ($250.000), además de la patente municipal (que bordea los $80.000). Es cierto, aún sigue existiendo normalidad en todo esto, y yo sigo tildando las cosas con oscuridad, sin positivismo; sólo que el rubro en el que ellos optaron (ropa), en un sector que se dedica a eso en su gran mayoría, significa que las ganancias nunca aparecerán en dos o tres meses, el dinero que se gane servirá casi para pagar el arriendo, las metas se cumplirán con lentitud (el período navideño puede ayudar en algo, aunque, se sabe, son sólo dos semanas). Yo puedo decir con seguridad estas palabras, porque fui al lugar, estuve interesado en hacer algo parecido, coticé los precios, analicé el mercado, el lugar donde está establecida la tienda, la cantidad de público que pasa por ahí (que, en general, mira, pregunta y se va; y ni eso, a veces), muy poco, por cierto; todo esto, durante varias horas, ya que en treinta minutos nunca se puede sacar alguna conclusión. Para terminar, el muchacho, que también puso todos sus ahorros en este proyecto, deberá esperar bastante para volver a pensar en un futuro mejor, aquí o en EUA; y, lo peor de todo, pese a que sea un negocio familiar, ya que, en sí, ahí cada uno vela por lo suyo, está ganando menos que en el otro trabajo al final del mes, con un horario más extenso, todavía; la impaciencia por obtener dinero “fácil”, “sentado en una silla” (nada perdía [más bien, ganaba] con esperar un poco más, comprar un local, y estar seguro; también hay que señalar que, en esto, su madre tiene cierta responsabilidad: ella lo encausó a seguir esta vía inestable [tal vez, lo obligó a retirarse del empleo], lo que la hace ver un ser medio egoísta, que arriesga su propia vida y la de su hijo). Cita final: si quieren armar un negocio, sigan el rubro de comestibles (un carro de productos envasados, de comida preparada [completos, maní, etc.]), o un ciber-café, eso es lo que está dando ahora.

N. B.: hay que reconocer que para lograr las cosas, debemos correr ciertos riesgos; de todos modos, ser paciente permitiría que mi amigo trabajase menos tensionado (lleva dos semanas con pocas ventas, lo cual va en detrimento de sus expectativas, y de la recuperación del dinero invertido). Es de esperar que le vaya bien.

Monday, October 24, 2005

SANTOS DE CARNE Y HUESO.

Visitar un hospital durante la hora de las urgencias trae a la piel el acto de erizar los pelos, aunque quien esté viendo esto sea un tipo duro de roer; sobre todo si las escenas se cruzan entre sí. El médico de turno empieza a entregar unos papeles de color rosáceo a los pacientes que esperan en la reducida sala; algunos parece que estuvieran viviendo ahí, porque están reposados en los bancos, al borde del sueño nocturno. Se puede ver, además, la variedad de personajes fusionados en único ambiente; las señoras de gran cuerpo que mueven los labios con reflejos que van desde los deseos de bostezar hasta el desaliento por la espera; ancianos que tienen el bastón sobre el estómago, vestidos con una chaqueta de antaño; niños que tosen sin compasión de sus pulmones; señores que siguen con la moda de usar sombreros cortos, impermeable o abrigo, mientras que miran de reojo; mujeres y hombres de edad mediana, que están angustiados por la enfermedad de su hijo; chicas que todavía son menores de edad y ya cargan un niño dentro de su vientre; un televisor que da las noticias de las 21:00 horas, donde se entrega la información de que Chile tiene un nuevo santo, Alberto Hurtado Cruchaga. Todos están expectantes de ver el momento en que Benedicto XVI comienza a dotar del máximo honor que un hombre común puede aspirar al fundador del Hogar de Cristo, cuando, desde el fondo, el practicante de medicina, nervioso por su primera llamada al sector de auscultación, empieza a nombrar a las personas con una voz tenue, casi silenciosa. Un empujón trasero hace que este avance algunos pasos, para, ahora con un tono potente, indicar a algunos individuos que se les espera en la camilla de atención. Hay una persona que siente una especie de llamado en medio de esta celebración televisada; él cree que estar mirando la canonización resulta un acto limitado, ya que si ahí existen cuatro personajes que están recibiendo un nombre ilustre, deben haber otros, más cercanos, que tengan iguales méritos. Va despacio por el pasillo que conduce a la camilla del hospital, abre un poco la cortina que cubre la habitación privada, y comprueba que la existencia de santos en vida es un hecho constante: ahí está un novato salido de la escuela de cirujanos con la mejor sonrisa que un profesional puede dar, antes de aplicarle la inyección a una niña de siete años, cuya confianza en el nuevo amigo empieza a percibirse. Está claro que aquel personaje medio intruso soy yo, un ser que empieza a abrir su mente, tras diversos sucesos vividos en el último tiempo. Una parte esencial que puedo sacar en claro es que este país está conformado por entes que vagan entre la línea de la inadaptación, el orgullo, el carisma, las ganas de sacar adelante lo que creen propio. También advierto que el sistema de salud, pese a los avances, sigue siendo precario en sus herramientas básicas; las inyecciones son la panacea a esas horas nocturnas; el egresado de medicina recibe un sueldo miserable, junto con el galeno en jefe; las personas, al contrario de lo que se espera, van a enfermarse más, al tener que estar mezclándose con los virus de otros males; algunos desafortunados que llegan con graves heridas son dejados “en la fila” sin consideración alguna; muchas enfermeras irrumpen, quizá debido al cansancio, con un despotismo increíble, al extremo de dejar atónitos a todos; varios representantes de otros organismos (Carabineros, Bomberos) se enfrascan en discusiones filosóficas a la hora de pedir información sobre la suerte de un accidentado; el enojo aparece en las caras de muchos si nadie viene a señalar el turno de quien espera; la desesperación es la característica principal. Afirmemos las palabras en cifras extraídas del propio Ministerio de Salud.

∙ Extensión de horas.

La estrategia utilizada para incrementar las atenciones médicas a la población fue el financiamiento de extensiones de horas médicas, resolviendo con esto el problema de falta de infraestructura en el sector y de escasa oferta de horas médicas. En el año 2000, un número de 265 Consultorios tuvo extensión horaria médica y el presente año, un total de 483 establecimientos de Atención Pública cuentan con este sistema. En cuanto al incremento de consultas médicas, la evaluación del programa el año 2000 muestra un incremento de consultas médicas de un 23 % con relación al año 1999, considerando 8 meses de ejecución del programa (mayo a diciembre). Para el año 2001 se proyecta un incremento de un 12% sobre lo logrado el año anterior, es decir un 25,8% por sobre el año de 1999. La evaluación de la ejecución del Programa el presente año, al mes de Junio, muestra que se han efectuado en el país 6.796.083 consultas médicas en Atención Pública, lo que significa un 51.5% de la meta anual, que al mes de Junio debiera ser de un 50%. Otro aspecto vinculado al incremento de atenciones médicas, ha sido el financiamiento, a través del programa, del incremento de Rondas Médicas a las Postas de Salud Rural del país. Para el presente año se incrementan las Rondas al 30% de las PSR, con un volumen de 3.996 rondas adicionales

∙ Gestión de la demanda.

El problema de accesibilidad a los establecimientos de Atención Primaria se debe a la inadecuada gestión de la demanda, que se expresa en problemas al interior de los establecimientos, asociados principalmente con la organización y funcionalidad del Servicio de Orientación Médico Estadístico (SOME).
Las Filas de madrugada; tiempos de espera prolongados; procedimientos administrativos de citación realizados manualmente; rechazos de pacientes que solicitan atención; falta de prioridad de pacientes según gravedad; falta de ventanillas especiales de atención para grupos prioritarios; falta de sistemas de recepción de reclamos y entrega de información a los usuarios, son algunos de los problemas más frecuentes.
Durante el año 2000 se intervino diversas variables relacionadas con este aspecto, destacando la instalación de líneas telefónicas gratuitas (Línea 800) para la entrega de horas a la población, las que se vieron incrementadas en el presente año en un 12%.
Este año, a través del Programa de Mejoramiento, se incorporó recursos en el 100% de los establecimientos con línea 800, para la contratación de operadoras telefónicas exclusivas para la atención de dicha línea.
En la actualidad un total de 341 establecimientos de atención primaria cuentan con 460 operadoras de línea para hacer más eficiente el uso del sistema de agenda médica.
Diversas intervenciones se efectuaron en el año 2000. Es así como, un total de 522 establecimientos incorporaron agenda médica para las citaciones.
Quinientos cincuenta establecimientos de APS organizaron de mejor forma la demanda y reorganizaron la atención en el SOME, readecuando físicamente las oficinas, eliminando barreras con el usuario, incorporando ventanillas preferenciales de atención, la apertura temprana del establecimiento, implementando sistemas de absorción de rechazos de pacientes, control de cumplimiento horario y asistencia de profesionales médicos y odontólogos, priorizando la demanda, entre otras acciones.
El logro principal de dichas intervenciones es un 97% de consultorios sin filas a temprana hora.

∙ Disponibilidad de fármacos.

Uno de los factores críticos mencionados por los usuarios de Atención Primaria, es el abastecimiento y dispensación de fármacos a la población.
El Programa de Mejoramiento de la Atención Pública de Salud (APS) incorporó recursos para la adquisición de fármacos en todos los establecimientos adscritos al programa, durante el año 2000 y en el presente año.

Ante cualquiera de esos casos, alejada de los problemas, la niña que acaba de recibir el remedio un tanto doloroso, es ayudada a bajar de la cama médica por el joven doctor, al cual le hecho 25-26 años, lo abraza, y se alegra de ver que alguien la está acompañando; al tiempo que, desde atrás se escucha, en voces italianas, “Te declaro santo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”. Todo puede ser.

N. B.: puede encontrar un documento detallado del proceso de Equidad de Salud en Chile (realizado por la Organización Panamericana de la Salud) aquí.

Saturday, October 22, 2005

EL HOFMANN ALTERNATIVO HACE DECLARAR.

Amerita escribir preciso en esta ocasión, porque varios ya han expuesto lo ocurrido con el cierre voluntario del blog de Hofmann (que ni siquiera él mismo hace, más bien un programa computacional que maneja estas acciones). Pondré los puntos sobre la balanza, para que se entienda algo que muchas personas, incluso las que despotricaron en contra de él (yo mismo, en un principio), aún quieren negar. El lector de noticias de Canal 13, hasta antes de comenzar la exposición de sus ideas por medio de esta vía, es conocido por buena parte del país, lo cierto es que, para muchos, sólo se trata de eso: el conductor de Teletrece (cuando estuvo en TVN y Mega era una figura emergente, por cuanto se le conocía menos). El resultado de todo lo acaecido el viernes 21 del presente mes radica en que aquel hombre decide, por el tema expuesto en sus propias palabras (aclarar un malentendido; recuerdo poco cuál es, pero, al parecer, es un asunto que dañaba la imagen de su esposa), salir del cuadro de personaje que da a conocer los sucesos, para convertirse en un profesional con opinión alternativa o a favor de cierto tema. A lo mejor (también señala algo de eso) estar delante de un PC, con una herramienta gratuita, cómoda, pública, le parece más fácil que enviar una carta a la entidad que ponía en duda cierto aspecto de su vida; de todas formas, luego de ver que las contestaciones llegan rápido, decide seguir con nuevas entradas (algunas livianas, otras interesantes), y, a cada momento que aquello ocurre, las opiniones aparecen por montón, con garabatos incluidos, señalamientos de que este caballero vale un pucho, que estar hablando de otros pareceres significa sentirse desesperado por figurar en el blog más leído del momento, demostrar el aprecio para con su persona, darle apoyo en su carrera, indicar con furia cuando algo escrito contravenía los principios básicos del opinante, etc. Lo cierto es que cuesta calzarse los zapatos de otro, sobre todo en momentos de extrema tensión. En mi caso, cuando comenzó aquella discusión (acerca de la impresión del Foro Presidencial [catalogaba a los candidatos de "barrer con la 'figura-país'"]) en el extinto blog, en donde fui el primero en contradecir su postura (cuestión que me da algo de vergüenza-extrañeza-desmotivación), empecé a darme cuenta que el asunto tenía ribetes de una índole alterna, por lo que después de recibir la respuesta de don Mauricio (dirigida también a Manuel S.) y dar mi segundo comentario-aclaración, preferí mirar este asunto desde el exterior. Ver, al día siguiente, lo escrito en LUN, lo había supuesto desde el primer instante en que los dardos empezaron a apuntar al periodista más que al tema en sí; hasta supuse que tendría que realizar la decisión que tomó; la intuición, a veces, es deplorable. Pueden notar que generar espacios para la liberación de las ideas, sobre todo si se trata de un personaje que se ve a diario en la televisión (oído de lunes a viernes en la radio, además), motiva a entablar un vínculo real y eficiente, ya que podemos enviarle nuestra manera de pensar al Presidente de la República, a Alejandro Guillier, Amaro Goméz-Pablos, Don Francisco, pero ¿quién sabe si en verdad ellos contestan?, más bien habría que preguntarse, ¿contestarán? He ahí el punto: la respuesta era casi inmediata, venida de primera mano, confiable, amena, siempre positiva; lo que hace sentir que lo que uno piensa es leído, visto por otros; nos sacamos la idea de la cabeza de que los formales conductores de noticiarios son robots ajustados para leer un teleprompter (si lee esto, señor Hofmann, es sólo una alusión general, se nota que usted se aprende los textos noticiosos de memoria), sin razón alguna para decir “Yo opino”. En palabras simples, y a la hora del término, un adagio sentimental: “Mientras duró, fue bueno, y de esto, siempre hay poco”.

N. B.: hay partes parecidas al penúltimo posteo de la personalidad en cuestión (y al de un argumento dado por una persona durante el proceso de autodestrucción), pero puede servir para quienes desconocen los acontecimientos.

N. N. B.: el ex periodista bloguero dice que dejemos de lado la exageración, por lo tanto, este es un comentario que durará poco; luego vienen temas diferentes; el mundo sigue (por lo demás, también deseo hablar de diversos y motivadores hechos).

Wednesday, October 19, 2005

LLEGA LA HORA DE HABLAR DEL DEBATE (O FORO).

Dar una opinión certera de lo sucedido, hace unas horas, en el primer foro político en el que se presentan todos los candidatos de las Presidenciales 2005 se vuelve intrincado cuando las declaraciones tienen fuertes cimientos. Las encuestas (se les cree poco, pero están ahí por algo) señalaban casi vencedor a Piñera, y luego de éste, a Bachelet; lo cierto es que, a medida que iba avanzando el programa (donde Constanza Santa María brilló mucho más que la otra periodista, capaz que se fijen en ella en CNN), se podía ir sacando aspectos meritorios de cada uno de los participantes. Empecemos por los menos apoyados: Hirsch tiene una manera de comenzar el discurso bastante elocuente, tira sus dardos contra la Concertación y la Derecha de una forma mucho más templada de lo que se puede pensar, apoya el alza de empleos donde uno sabe que sí se puede obtener resultados (sector cuprífero, agrícola, ganadero, pesquero, de materias primas [madera, etc.]), habla de cambios sustanciales en el pago de los impuestos, dice algo bastante real: que las transnacionales deben pagar contribuciones al Estado (la analogía del panadero es ajustada), tiende a cambiar la percepción que se tiene de lo que significaba Gladis Marín; es decir, es estimable [dice sobre la delincuencia: "Creo que es muy acertado preguntar por la causa. He escuchado a los demás candidatos prometer medidas represivas, pero yo creo que ahora hay que escuchar los motivos. El modelo económico es muy importante en esto, porque es fantástico para el cinco por ciento de la población y, por cierto, genera violencia", especificó el candidato.", "...en primer lugar se tienen que mejorar las posibilidades de ingresos de los jóvenes, generar lugares de trabajo. No se trata de proyectar mayor cantidad de carabineros, sino de instaurar mayor justicia"; la desigualdad: "En este modelo económico, no se puede resolver la desigualdad. Se necesita un estado activo, dedicado a la salud, trabajo digno y pensión adecuada, porque nada está garantizado en Chile. Le bajaré los impuestos a las pymes, y se los aumentaré a las transnacionales. Esa será mi primera medida."].

El segundo lugar es para Lavín; se nota que la fuerza desplegada en 1999 aún está vigente en él, ya que propone ideas estimables: alza en la dotación de carabineros, efectividad en las penas de los reclusos [mínimo 15 años], reinserción social de éstos, estabilización en el sistema de pensiones, pago para la dueña de casa, cárcel en una isla, 600.000 empleos, eliminación del aborto, una campaña contra el SIDA menos explícita, valoración de las minorías religiosas (algunas, bastante diversificadas, los evangélicos, por ejemplo). Hay que detenerse aquí, porque, todos sabemos, estas ideas son las mismas que propuso en su anterior intento por alcanzar el sillón presidencial, y que, sin dejar de ser demagógicas, dentro de todo, con voluntad, pueden realizarse, porque Chile, también se sabe, tiene las herramientas necesarias para poder lograr esto, sólo es necesaria la voluntad, y dejar de creer que la palabra “Cambio” es una quimera; los embates en contra de Bachelet y la Concertación (algunos bien merecidos, ya que Ricardo Lagos es un gran estadista, pero ninguna de las cifras mostradas por este candidato son falsas) son el único punto desfavorable, aunque debe ser propio del vigor que la persona debe desplegar en un discurso [de la delincuencia: "Hay demasiado mano blanda, los delincuentes se ríen de nosotros. Ricardo Lagos no ha sido mano dura, y no creo que lo vaya a ser Bachelet. ¿Dónde prefieren las mujeres al violador de Reñaca?, ¿en la cárcel de Valparaíso o en una isla? Recontratemos cinco mil carabineros en retiro, cárcel isla a los delincuentes y nunca jamás un indulto para ellos."; la desigualdad: "Lo más importante está en el trabajo. Hoy felicitan a Lagos, pero yo le quiero preguntar por el desempleo, la delincuencia y la desigualdad social. A mí me daría vergüenza que me preguntaran eso. Lo primero que haré será darle trabajo en marzo de 2006 a los 600 mil cesantes, quienes llevan mucho tiempo sin empleo."].

Pasamos, de esta manera, a Piñera, quien reunía las mayores aceptaciones de vitalidad y entereza en este asunto. Me llevé (tal vez, nos llevamos) una gran desilusión con sus palabras, ya que expuso las realidades que Chile pasa, dio frases para el bronce, y, de todas formas, salvo aquello del millón de empleos y la retribución para la dueña de casa, se dedicó a basar el cumplimiento de sus promesas en su vida de político, senador, empresario, hombre, etc., lo que da a entender que, al parecer, hace falta ser todo eso para llegar al puesto de mandatario; por lo demás, eso da la impresión de que se está al lado de los típicos “cuicos” que dicen ”Es que yo tengo un yate, una casa en la playa, un BMW, soy empresario…”, ante lo cual el apoyo a la clase social media y los pobres sólo se transforma en palabras al aire; además, su tono de voz estuvo débil, alicaído, encantó poco [acerca de la delincuencia: "angustia la vida de millones de chilenos, y estamos perdiendo la batalla por paliza. Los delincuentes no tienen castigo. Hay que poner mano firme, para eso propongo doce mil carabineros más." "Las cárceles permiten 26 mil reclusos, pero tenemos 40 mil. Quiero crear diez nuevas cárceles de alta seguridad, y que cuando los presos salgan se puedan reintegrar a la sociedad."; la desigualdad: "Es dolorosa, pero tiene solución. Hoy hay muchos chilenos viviendo así, para derrotar la pobreza hay que apuntar a las causas, crear un millón de empleos, mejorar la educación. También las consecuencias, mejorar las tensiones y asignaciones familiares. Desde lo político y ético no hay nada más rentable que terminar con la pobreza, se puede hacer y lo vamos a hacer.", "Para crear un millón de empleos hay que aumentar la inversión del 22 al 28 por ciento, crear más empleos para mujeres y estudiantes, apoyar a las pymes y aprovechar los tratados de libre comercio."].

Queda, al terminar, la dama (que, a modo de dato anecdótico, nos sacaba del rojo fosforescente de las corbatas masculinas). Sin duda, la templanza, la fortaleza, el entendimiento constante y cercano con el público; empieza de una manera notable, sin sobresaltos, da cifras de la nueva plana de carabineros, dice que la delincuencia es un tema preocupante que se derrota con la ayuda de todos, impone su criterio en cuanto a la fortificación de la justicia, añade que disminuirá el índice de cesantía con una cifra de nuevos empleos realista, se mantiene veraz a la hora que es consultada por la centralización del sistema de cotizaciones y pensiones (“El sistema previsional está en crisis…”), alude poco a sus contrincantes y se fija en sus ideas, toma el partido político que representa como suyo (cuestión que se había visto poco en Frei y Lagos, lo que significa que asume los errores y avances de su colectividad), acepta que algunas ideas son imposibles de crear (cárcel en una isla, sueldo para la dueña de casa; muestras de que intenta prometer lo que ve posible), explica mucho mejor el acuerdo gasífero con Argentina, deja de lado las tendencia de asociar las creencias propias en un Dios o religión (algo que libera al país, ya que un presidente, por muy que tenga un gran vínculo con sus ideas, debe ser coherente con las libertades, y separar aquello de las decisiones estatales, de nación), pone de manifiesto que está para servir a los hombres y mujeres chilenos, sin tanta promesa “de marketing”, con responsabilidad, compromiso [por cuanto la delincuencia: "Tiene que ver con un problema de oportunidades. Es por eso que mi planteamiento va por poner mano firme en este tema, no permitiré que se convierta en un oficio. Hay que ver cómo se reproduce, para así crear más recursos."; la desigualdad: "No hay una sola desigualdad, son varias. La del ingreso, donde hay que crear más empleos, la de hombres y mujeres y muchas más. Mi plan implica también apoyar a las PYMES, poder tener pensiones adecuadas, porque la vejez merece ser menos desigual. Mi primera medida será la reforma a la previsión. Elevar las pensiones mínimas y otras cosas más, que costarán 180 millones de dólares."].

Estoy seguro de que muchos están indecisos con las declaraciones de este foro, la gran mayoría muy parecidas entre sí, dadas a conocer de una forma conciliadora, directa, lejos del “gran golpe”; de igual manera, queda un aire distinto en el ambiente, quizá, el primer ganador de este enfrentamiento de pareceres y propuestas: por medio de las explicaciones veraces de estos personajes, aparece una confianza en que las innovaciones son factibles.

Monday, October 17, 2005

DESNUDOS ESPERAMOS AL PÚBLICO.

Está siendo una tónica de nuestros medios de comunicación, desde hace rato, eso sí, buscar la atracción de la masa humana por medio de las escenas que atraen la atención a la primera. Más de alguien debe estar enterado de los “sexblogs”, “weblogs” que hay en la Internet, y, está claro, concitan mayores visitas que las de un blog donde se cuentan historias aburridas, algunos temas que se pueden copiar de la Wikipedia, etc. Digo todo esto con un poco de tristeza, porque incluso yo mismo he estado obligado a ingresar al sistema de mujeres con los senos al aire, hombres entregados al desenfreno, y demás; es decir, reniego de mis propias palabras. Algunas personas que me conocen saben que hace más o menos un año estoy escribiendo un libro ligado con la educación, los pensamientos personales, cercanos a la psicología; varios de estos amigos y conocidos me dicen que la trama es buena, deja metido al empezar; a otros, en definitiva, les parece un fiasco (sobre todo a los menores de 19 años), por el hecho de que parece una lectura discursiva, sacada de una enciclopedia. Nada deja de ser apreciable cuando se dan opiniones, todo es blanco y negro a la vez, y tampoco uno puede estar esperando que lo feliciten por cada cuestión que emprende; de todas formas, queda en el pensamiento esa sensación de que, aunque se siga tratando de separar las acciones ocurridas sin el escándalo público de las que pasan al interior de un motel, el gusto por graficar el placer ronda en la mente. Voy a hacer algo que me gusta poco: comparar (critico esto porque ningún objeto, por más parecido que sea, puede establecer cierta similitud con una expresión alternativa); aprovecharé de expresar, a quienes lo desconocen, la trama de mi libro, que es una novela. Relata la historia de un director de liceo que llega de Europa a establecer una obra que durante cerca de veinte años ha estado escribiendo, en colaboración con estudiantes de la Universidad de La Sorbona, Harvard, la Real Academia Española, y otras organizaciones. El tipo toma como pretexto el hecho de que un “sobrino” quiere ser profesor, ante lo cual comienza a darle el típico discurso paternal, donde le indica que es mejor irse por una vía diferente, la ingeniería, la medicina, el derecho. Es una excusa porque el hombre describe, a veces en pasado, otras, en presente, parte de su vida infantil, de juventud, junto con confesar sus ideas personales en cuanto a los hechos que le pasan (su liceo es cerrado debido a que debe refugiar a algunos damnificados del terremoto de Chillán, de 1939; tiene influjos bisexuales; su obra empieza a ser despreciada). Hagamos la paridad correspondiente; está, por un lado, un escrito con tintes de grandes palabras, sin tantos cueros sueltos; y, en la esquina contraria, una película, un libro, donde la mayor parte de la historia sucede en tenida de Adán. ¿Será más entretenido, interesante, lo primero o lo segundo? A ojos vista, resulta más corto lo segundo; después de todo, quién va a estar leyendo 400 páginas, si puede ver un capítulo en apenas dos minutos, con expresiones claras, apasionantes, que muestran en directo aquello que en una novela tiene imaginar. Debe ser que la sociedad está manteniendo una influencia muy fuerte en esta época, ya que, hasta hace cincuenta años, eran los científicos, artistas, quienes daban una idea y los demás lo seguían; en cambio, ahora, si se le pregunta a un director de televisión, por qué exhibe un programa con un contenido subido de tono, arguye que “es lo que las personas piden”; nada de pareceres individuales. Las metas de implantar una noción que está dentro de uno hace mucho tiempo, que brota por la boca con elocuencia, vigor, se hunde en un profundo abismo, por las pobres expectativas que, según se cree, pudiere dar un producto, una creación, cualquier cosa. Basta con ver lo que se premia en el último tiempo, lo que se alaba; si el asunto carece de momentos que muestran sucesos de la cintura para abajo, vamos a quedar convertidos en retrógrados, niños del siglo XIX, así que mejor sigamos las líneas actuales, de otro modo, estaremos expuestos al escarnio social, se dice. Escuchar estas frases limitadoras hace que mi particular pensamiento vaya por un sector pluralista y conciso: podemos leer un relato romántico por la mañana, y hacer el amor a pierna suelta por la noche.

N. B.: si alguien desea saber más de mi obra, pronto estaré publicando algunos fragmentos; sé que muchos quieren, pese a todo, apreciar este tipo de novelas.

Sunday, October 16, 2005

OBEDECER LAS CONVENCIONES SOCIALES.

Hay veces en que las personas, por más que busquen enojarse con quien las deja, las traiciona, sólo pueden respirar profundo, mirar, desde una cima, durante la noche, las luces de la ciudad, en vista de que las culpas, los tropiezos están fuera de las responsabilidades individuales, ya que, más bien, el conjunto social, filosófico, impide la realización de las cosas. ¿Ha sentido el bloguero deseos de gritar desde un edificio la estupidez humana; un decidido gusto por enrostrarle en la cara a alguien la gran oportunidad que le da la vida de poder concluir sus sueños sin darle explicaciones a nadie?; debe ser así; todos, en general, los que acuden a la nostalgia, el sentimentalismo, las palabras que –sonará machista, perdón a las blogueras– son medio feminoides, buscan respuestas, las exigen, cuando un hecho que se desea con fuerza queda truncado. Las disposiciones siguen el camino de una especie de egoísmo y poco determinismo; sabemos lo que queremos, pero ignoramos para qué; vamos a conversar con un amigo con la idea de que el otro puede decir más que uno, mientras aquel también imagina lo mismo, hasta que, al final, el silencio impera. Miramos para el lado, percibimos las regalías que da la naturaleza, el sonido de un restaurante cercano, o el de una melodía que siempre escuchamos quiere reflotar en el ambiente, volvemos a la plática, pero el pesimismo, la desesperación por arrancar de ahí están presentes a cada minuto. Las ideas éticas, psicológicas, filosóficas, que hemos leído en los libros, que nos predica el profesor universitario, miradas en menos durante esos instantes, recobran sentido, se observan los ojos del acompañante, y se descubre, por fin, la finalidad de las enseñanzas, aunque, de todas formas, la mordaza está ahí, sujeta a la boca. Hace tiempo que uno dejó de ser un niño, virgen, un novato en las lides; ahora tienes varias experiencias en el cuerpo; las películas que veías durante la adolescencia sólo causan risa, porque las has hecho varias veces; el intento por empezar una nueva acción vuelve a ser un paso menos, ahora que estás conversando con quien se supone es la pareja. Lo cierto es que los abogados gratuitos, al contrario de lo imaginado, aparecen con frecuencia; uno puede lanzar frases de apoyo, de derrotismo contra los pensamientos ajenos, y, con todo, sabe que está perdiendo el tiempo mientras las situaciones estén llevando el sendero actual. ¿Vas a destruir trescientos años de tradición?; ¿quieres ingresar, por medio de la vehemencia, al pensamiento externo para ver enterada la situación?; ¿las caras largas se van a acabar cuando alguno de nosotros decida tomar el toro por las astas, y, derecho, derrotemos las vallas existentes?; son quimeras parecidas a las luchas socialistas, anticuadas, por lo demás. Desde ahí el cuerpo empieza a acostumbrarse a ver la felicidad común y corriente; los niños que van al colegio con la mochila al hombre al tiempo que se tiran agua con unos juguetes, las jovencitas que pasan riendo por la calle para descolgarse del ajetreado día, los ejecutivos que responden a viva voz las llamadas del celular en la calle, las señoras que limpian la vereda con la escoba vieja, el hombre que pide plata en la esquina para tomarse una “chela”, el pago de los impuestos, las cotizaciones, los coloquios con el encargado de economía de la Universidad, los vehículos que transitan por las calles, y, claro, la última subida de micro que uno ve de quien, se piensa, arranca del sistema, más que de este bloguero. Una sociedad equilibrada se consigue a través de una palabra que supera la democracia; es decir, con la facilidad para decir, estamos presentes, vamos a completar este asunto, tenemos las herramientas necesarias, nadie nos conoce, pero podemos salir adelante; el resto, la finalización de las ideas, va de la mano con la infinita entrega de la entereza personal. La lucha por sentirse plácido continúa.

(Va a parecer declaración amorosa, pero este blog está destinado a alguien especial, que tiene pocas posibilidades de escribir en un computador de escritorio [ya que carece de él]; y que, dentro de algunos años, recordará ciertas andanzas desenfrenadas de su juventud como parte del descubrimiento interno, que es necesario, y del cual yo, en vez de estar extrañado de haberlas percibido, me siento orgulloso de haber sido el elegido para explorarlas.)

Thursday, October 13, 2005

PONERSE DE ACUERDO... HABRÁ QUE ENTRAR A PICAR, DICEN.

Recibir a diario la queja de un cabro chico que le gusta comportarse a la manera de un adulto hace que uno decida sacarse un rato el traje de hombre compuesto, y, derecho, se convenga en el coloquio. El niño, que dice que le gusta poco que lo llamen así ahora, porque, según señala, en la televisión existen muchos que usan ese sustantivo para indicar algo distinto, está viendo las noticias en un sillón comprado por los padres con una plata recibida de un finiquito antiguo que le debían pagar a ambos, cuando trabajaban en una empresa, se enamoraron, los pillaron en el baño con aquellas ganas que todos conocen, el “sapo” se lo contó al jefe, y este cortó por lo sano por medio del sobre azul (es que ahora Chile es un país que debe mostrar estabilidad, está claro). Ve que los asesinos aparecen con la cara tapada, las mujeres gritan por la desaparición del hijo, el lector dice algunas palabras desconocidas (“violación”, “derechos humanos”, “Pinochet”, “Gracias, Conny”), al tiempo que chupa un dulce desgastado. Está quieto el muchacho, pero empieza a mover la boca igual que un muñeco electrónico, sin siquiera pestañar. Por supuesto, es para preguntar cosas, si un chiquillo de siete años tiene todas las pilas puestas a esa edad para hacerlas de periodista en ciernes. Quiere saber de dónde sacan todas esas informaciones, porque, la profesora, ese mismo día, les acaba de decir que estamos viviendo tiempos de eterno relajo, concomitancia, hermandad, nada ocurre con malas intenciones, que ahora las comunicaciones prevalecen con fuerza, aparte de recordarles que pronto podrán encontrarla en su blog, http://laprofesorabuenaonda.blogspot.com/. La esperada respuesta queda en el aire al aparecer el padre del inquisidor, que andaba buscando unos documentos que estaba esperando (claro, estoy en casa ajena). En eso, la señora lo llama a la cocina, lo que me daría tiempo para contestar. Pasa que ahora Piaget (psicólogo suizo, elaborador de los esquemas del desarrollo del pensamiento) está más o menos obsoleto en cuanto a comportamientos, ya que el niño deja de lado el dulce, me toma de la mano, igual que si yo fuese el hermano mayor, me lleva a su pieza, mueve el mouse del computador, que lo tenía en modo “Suspender”, teclea la dirección de una página Web en la barra de Internet Explorer, apunta con el dedo, y dice, “Acá está la respuesta, señor”. Es una página con colores llamativos, algunas fotos de adultos con trajes de escolares, lentes oscuros, escrituras deformes, titulares de diarios, desnudos masculinos y femeninos, fotos de los rostros de los noticiarios nacionales, y el emblema “Porque nunca se ponen de acuerdo, los adultos debieran volver al colegio”. Empiezo a reírme con esas imágenes, links, que dirigen a sitios de educación, colegios, universidades, con un fin poco descifrable. El joven internauta empieza a explicar que ese sitio alberga algunas opiniones que los niños de su sala, apoyados por un compañero de un curso mayor (del Séptimo C, dice), quieren hacer sentir para que se reflexione sobre el pobre caminar que siguen los hechos actuales. A nosotros nos meten el dedo en la boca, pero, dejamos pasar el asunto, para ser menos provocativos, y pasarla bien, total, aún somos inmaduros, argumenta, junto con hacerme salir de la habitación, bajar las escaleras, seguir sentado en el sofá, con el caramelo en la boca. Regresa el papá, nos encaminamos a la puerta, me despido de la señora, le doy un apretón de manos al amigo, hasta que, del fondo, se escucha el grito “¡Caballero, después me contesta la pregunta, que igual quiero saber!”. Habrá que cambiar el canal, parece.

Monday, October 03, 2005

SER PART-TIME V/S ESTAR CONFORME.


Acudir a alguno de los centros de pago, bancos, lugares de atención al cliente, tiendas, y demás, en estos tiempos, hace que uno se dé cuenta de la proliferación que existe en los empleos por horas, llamados, ahora, part-time. Veamos quiénes conforman la masa humana que está detrás de aquellos stands adornados por las grandes marcas, con una mirada distinta al típico hombre que se mete donde nadie lo llama. Para empezar, casi todos estos trabajadores son menores de 30 años, cursan estudios universitarios, viven con sus padres, tienen una apariencia agradable, conquistan con su voz, comparten alguna que otra opinión simpática con el público. Quedémonos en esta parte del cuento, porque es el tema que se quiere tocar aquí. Conozco a varias personas (de hecho, debo confesar que pertenezco a aquel sector laboral) que se muestran a gusto en su puesto, pero que, al mismo tiempo, demuestran un desinterés por éste, además de repudiar la manera en que los actuales empleadores contratan a individuos con deseos de ganar unas pocas monedas, en pos de costear sus estudios; o, en aquellos que sólo están ahí para solventar su vida; es decir, por medio de un trato indiferente abismal. Digamos lo cierto en estos casos, ya que si andamos con cuestiones mojigatas, mejor borramos los blogs, y nos metemos en una tertulia política. Las críticas son entendibles a partir del análisis que se desprende de la manera en que se entrega el necesario ambiente de cordialidad que todos esperan en una empresa; existe una tensión extrema, al punto de considerar a los jefes grandes ogros con navaja; las medidas de seguridad, previsión, a veces, son mínimas, también, inexistentes; los argumentos que los empleadores esgrimen, a la hora de escuchar exigencias, es que, si se desea un mundo de maravilla, se debe viajar a Europa, o, en pocas palabras, callar, de otro modo, el sobre azul llega luego; el sueldo nunca es cancelado a tiempo (en ocasiones, se espera más de diez días después de empezado el mes siguiente). Merece indicar, por cierto, que el Chile actual está tratando de salir del subdesarrollo, para lo cual, según los empresarios, hay que hablar menos; obrar más. Junto con eso, tal vez esta sección está encasillándose en uno de los tantos sectores industriales; nadie está ajeno al conocimiento de que el área educativa sigue siendo vapuleada, con profesores que ganan poco; la industria hotelera, de servicios en general (supermercados, restaurantes, telecomunicaciones), exige mucho para el excesivo trabajo realizado; las mujeres continúan siendo minimizadas en su empleo. La conversación que mantengo con una joven que trabaja atendiendo el público de un mall asevera aún más todo esto: a medida que avanzo en mis preguntas, ella comienza a demostrar una especie de desgano, a lo cual le consulto el porqué de su cansancio; está claro, su jornada laboral empieza a las 10:00, termina a las 17:00, luego debe correr al instituto, ahí está hasta las 22:00, estudia en la micro, llega a puro dormir a la casa, le pagan poco ($150.000), labora incluso los sábados y domingos. Tampoco hay que aceptar que esto es parte de la novedad; desde mediados del siglo XX que varias personas trabajan así, aunque debemos convenir que, en esos casos, casi nadie tenía que costear una carrera universitaria, debido a que era gratis (tengo un profesor que se jacta de haber estudiado dos carreras gratis, ¡qué vergüenza!), por lo tanto, existía menos presión (ellos trabajaban, según se oye a diario en voces de los viejos educadores, “para pagar la micro”); por eso le digo a la muchacha, al igual que a cualquiera que lea este blog, que habrá que armarse de paciencia mientras las políticas publicas, laborales, limiten la posibilidad de decir, al llegar a la empresa, “Acá sí que me aprecian”.

Saturday, October 01, 2005

MOMENTO DE RELAJO, ANTES DEL DEBATE.

Sería un despropósito ocupar el preciado tiempo de ustedes, los blogueros que andan a la siga de algo interesante, con un cuento parecido al de los políticos, esos adultos buenos para armar atados por cualquier tontera. De todas formas, les propongo que usemos estos días de fin de semana (a quienes estén, como yo, frente al PC, por cierto; es evidente que si usted va a Algarrobo, mejor quédese tendido al sol) para algo constructivo, un tanto rebuscado, pero que resulta más o menos interesante. Se sabe que las elecciones presidenciales están a pocos días de ser efectuadas; existen cuatro candidatos, tres de ellos hombres, y, está claro, el otro, mujer, la conocida Michelle Bachelet, materia de vapuleos y noticias por donde uno vaya (desde un aparentemente correcto Mauricio Hofmann hasta las señoras de la feria). Vayamos a lo concreto, que el mundo es rápido, y después más de alguien se queda dormido. Hagamos cuenta que la señorita en cuestión está fuera de la carrera por el sillón presidencial, y que los otros tres contendores, los que se dicen ser capaces de subir con creces los niveles de estabilidad nacional, están en la papeleta de votación. Hay varias personas, eso ya se ve, que nunca van a poder elegir a alguno de estos personajes, por el simple hecho de que aún están fuera de los registros electorales; bien, es para ellos, además de quienes sí están inscritos, que va esta sección, llena de juego (y estupidez). Ahora tienen la decisión frente a sus manos, ya la contrincante más apoyada, al tiempo que odiada, decidió hacerle caso a las personas que, tal vez con justa razón, le dicen “Oiga, si usted se ríe bonito, pero igual queremos alguien con más carácter”, y, luego de declinar, le da la posibilidad a los demás, para entrar a La Moneda. Sé que es difícil decidir entre estos que quedan; Lavín está con el mismo discurso de cambiarlo todo de un día para otro, igual que Mandrack El Mago; Piñera colige con sus ideas empresariales a gran escala, que dan la apariencia de una privatización extrema; Hirstch lo único que sabe hacer es comportarse a la manera de un postulante a presidente de una Federación de Estudiantes de Universidad, con sus gritos que critican el sistema en algo que, seamos realistas, es difícil de transformar en una nación neoliberal. Queda preguntarse, ante tanta variedad de propuestas y caracteres, el motivo por el que nuestra rubia risueña esté liderando las encuestas en un nivel mayoritario, si, a cada momento que se nos consulta quién desea que fuese el próximo gobernante, se dice “Me gusta fulano de tal, pero va a ganar la Bachelet”, si estamos en contra de ella; o, en caso de apoyarla, se dice “Votaré (o me gusta) Bachelet, pero si ella no estuviera, apoyaría a tanto” (también está la alternativa “Apoyo a Bachelet, pero encuentro que le falta decisión, inteligencia, concretar sus planteamientos”). A lo mejor, las ideas quedan cortas ante los pocos sectores que tenemos en nuestro país; la educación, la salud, la distribución eficiente del ingreso, son las principales preocupaciones existentes; en cambio, en Francia, por ejemplo, existen grupos especializados en exigir el aumento del presupuesto en áreas artísticas, o de esparcimiento, cuestiones poco importantes, de segundo plano, en la vida diaria del chileno. Voy a darles tiempo para que sigan pensando este fin de semana, eso sí, que esto tampoco es impuesto, y menos se trata de un examen de grado. Ante cualquier duda, o aclaración, esténse pendientes de la caja noticiosa (más conocida por televisión), porque ya está anunciado el primer debate (Canal 13) de estos señores, en donde, de seguro, podremos sacar alguna conclusión meritoria del tema propuesto, que, para algunos, es un agobio; se intenta elegir a la primera presidenta de Chile, cabritos, es un asunto de connotación.